Del habitante al ciudadano modelo: El modelo de ciudadanía que buscamos en Más Ciudadanía AC

En Más Ciudadanía no hablamos de participación ciudadana como una moda ni como un requisito que se cumple una vez al año. Para nosotros, la ciudadanía es una forma de estar en el mundo, de relacionarnos con los demás y de asumir responsabilidad sobre lo que compartimos: la comunidad, lo público y el bien común. Desde que iniciamos este proyecto, hemos tenido claro que México no necesita solo más participación, sino mejor participación. Participar sin información, sin constancia o sin conciencia puede incluso profundizar problemas. Por eso, nuestro trabajo se ha enfocado en algo más complejo y más necesario: formar ciudadanía de calidad.


Nuestro ideal: ciudadanos conscientes y corresponsables

El modelo de ciudadanía que persigue Más Ciudadanía parte de una convicción profunda:

la ciudadanía no se impone, se construye.

No creemos en ciudadanos perfectos ni en activismo permanente. Creemos en personas que entienden que su entorno también es su responsabilidad; que reconocen que sus decisiones cotidianas tienen impacto y que saben que participar no es solo exigir, sino también colaborar, organizarse y dar seguimiento.

El ciudadano que buscamos formar es alguien que:

  1. Se informa antes de opinar.
  2. Participa más allá de la coyuntura.
  3. Colabora con otros, no actúa solo.
  4. Entiende que la solidaridad, la vida comunitaria y la participación en lo público están conectadas.
  5. Acompaña los procesos, no solo los momentos visibles.


La ciudadanía como un proceso gradual

Uno de los principios centrales de nuestro modelo es reconocer que nadie transita la ciudadanía de un día para otro. Todas las personas estamos en distintos momentos de ese camino.

Hay quienes aún viven su relación con lo público desde la distancia; otras personas participan solo cuando algo les afecta directamente; algunas comienzan a involucrarse con mayor conciencia; otras ya lo hacen de forma constante y organizada.

Nuestro modelo no juzga esos puntos de partida. Al contrario, los reconoce para poder acompañar procesos reales de evolución ciudadana.

Por eso hablamos de un modelo gradual, que permite a las personas avanzar paso a paso hacia una participación más consciente, más sólida y más comprometida.


Una ciudadanía integral, no fragmentada

Para Más Ciudadanía, la participación no se limita a un solo ámbito. Creemos que una ciudadanía fuerte se construye cuando se integran tres dimensiones fundamentales:

  1. La dimensión solidaria, donde las personas se involucran en acciones de voluntariado, donativos y apoyo organizado.
  2. La dimensión cívica, que fortalece la vida comunitaria, la organización social y la corresponsabilidad.
  3. La dimensión política, entendida como el involucramiento informado en los asuntos públicos y el seguimiento a quienes toman decisiones.

Separar estas dimensiones debilita la ciudadanía. Integrarlas la vuelve transformadora.


Medir para reflexionar, no para señalar

El Currículum Ciudadano® nace como una herramienta al servicio de este modelo. No busca etiquetar ni calificar a las personas, sino provocar reflexión.

Responderlo permite a cada persona preguntarse:

¿cómo participo?, ¿desde dónde?, ¿con qué constancia?, ¿qué impacto tiene lo que hago?

Para las organizaciones, empresas, universidades y gobiernos aliados, ofrece información valiosa para fortalecer programas, estrategias y acciones que realmente impulsen ciudadanía, no solo participación superficial.


Lo que buscamos como organización

En Más Ciudadanía trabajamos para que más personas pasen:

  1. de la indiferencia a la conciencia,
  2. de la participación esporádica al compromiso,
  3. del individualismo a la corresponsabilidad.


Buscamos comunidades más fuertes, organizaciones más responsables y una sociedad donde la ciudadanía no sea una palabra abstracta, sino una práctica cotidiana.

Porque estamos convencidos de algo fundamental:


"... cuando la ciudadanía se ejerce con calidad, el cambio sí es posible".